El sistema nervioso tiene la mayor concentración de ácidos grasos en nuestro organismo
después del tejido adiposo. Entre estos lípidos, el cerebro está particularmente enriquecido
con ácidos grasos poliinsaturados (PUFA) representados por las series omega-6 (ω6) y
omega-3 (ω3).
Varios estudios epidemiológicos han demostrado una estrecha relación entre el consumo
de omega 3 y un menor riesgo de depresión.
– Una alimentación carente en omega 3, esta asociado con trastornos de ansiedad y
depresión.
– La inflamación es un mecanismo clave en la fisiopatología de los trastornos del estado de
ánimo, incluida la depresión mayor, la depresión posparto y el trastorno bipolar. Los ácidos
grasos omega 3, son reguladores bien conocidos de la respuesta inflamatoria.
– Se ha demostrado que el DHA, EPA y sus derivados también regulan los procesos
neuroinflamatorios.
– Se ha visto que el consumo ya sea a través de alimentos ricos en omega 3 o bien en
suplementos de omega 3, protege a los jóvenes del trastorno depresivo severo.
– La deficiencia de omega 3 durante el embarazo puede afectar el sistema nervioso central
y podría aumentar la probabilidad de desarrollar depresión durante la vida adulta.
– El omega 3 ha demostrado actuar como agente antidepresivo que causa cambios
estructurales en el cerebro. ( Dosis; 1 – 2 grs / día EPA o DHA)
• Annual Reviews of Food Science and Technology. Omega – 3 Polyunsaturated fatty
acids and their health benefits. Fereidoon Shahidi and Priyatharini Ambigaipalan.
• Food for Mood: Relevance of Nutritional Omega-3 Fatty Acids for Depression and
Anxiety- Thomas Larrieu and Sophie Layé

 

Por la Nutricionista Camila Quevedo