Muchas veces tenemos todas ganas y la determinación para hacer cambios positivos para
mejorar nuestra salud. Ya sea mejorar índices bioquímicos, sentirnos deshinchados, ir todos
los días al baño, bajar de peso, disminuir dolores articulares etc. Cada uno con lo suyo.
En la consulta escucho con gran poder esas ganas, porque realmente lo sentimos , y no dudo
que así lo sea. Queremos un cambio, algo tangible, sentirlo y vivirlo.

Pero algo sucede que no logramos concretar o soltamos o simplemente lo aplazamos… y
pasa el tiempo y seguimos sintiendo las mismas ganas sin embargo estamos en el mismo
punto de inicio, manteniendo las mismas rutinas conocidas de siempre. Porque no
necesariamente saber lo que tienes que hacer, te hace hacerlo.

Que es lo que sucede cuando te permites el espacio de dejarte contener y acompañar por
otro; somos capaces de ver con mayor perspectiva, porque manifestando nuestras
inquietudes y anhelos afuera, este alguien contenedor puede mostrarte tus herramientas y
fortalezas propias de ti para re- direccionarlas hacia el camino que aún no ves con toda
claridad.

Te das el espacio de ver realmente que es lo que necesitas y quieres tu, no lo que ves que le
funciona al otro y que muchas veces genera mas frustración que motivación o las
recomendaciones generales que puedes ver en las redes sociales que claro que ayudan pero
son la superficie de algo mucho mas grande que quieres construir.

Este espacio es para buscar tu forma, en base a lo que eres y te hace sentido. Finalmente
encuentres acciones que una vez solidas forjarán tu propio estilo de vida.

 

Por la Nutricionista Camila Quevedo