Entendiendo que los hábitos se construyen, que nuestro cerebro es plástico y que somos
capaces de aprender y re- aprender constantemente.
Aquí les dejo algunos consejos que ido aprendiendo, desde diferentes autores, estudios y
experiencias de mis propias historias de la consulta con pacientes a lo largo de los años:

1. Comienza con lo que tienes y puedes. No esperes que la situación, tu motivación o tu
entorno sea perfecto o el más adecuado para partir ¡Simplemente hazlo!
2. Proponte metas pequeñas. Puedes básicamente cumplir objetivos diarios o
semanales.
3. Haz consciente que mientras más repitas la acción más fácil para cuerpo será
repetirlo.
4. Ponle una intención o propósito a este nuevo hábito. Ejemplo: sentirte con más
energía, bajar la ansiedad, mejorar algún parámetro en salud entre otros
5. Celebra las pequeñas metas que cumples.

 

Por la Nutricionista Camila Quevedo