Te ha pasado que de repente te dan ganas de comer y no sabes porqué.  O esa sensación de querer seguir comiendo sin parar, sabiendo que tu estómago ya esta “llenito”. Es un patrón muy común y sobre todo en estos momentos de incertidumbre y de muchos cambios que esta viviendo el mundo, donde el principal sentimiento que predomina es ansiedad.

 

Es esto justamente la alimentación emocional, es una emoción que gatilla las ganas de querer comer un alimento. ¿ Esto es malo? …. Claro que no, somos seres emocionales y por ende es normal que nuestras emociones repercutan en todo orden de cosas incluso en la alimentación. El hambre emocional es totalmente normal.

 

Lo primero es aceptar y que sepas que es normal lo que te sucede y como segundo paso te invito a que te observes sin juicio, que empieces a estar más consciente en qué momentos surge esa emoción que te invita a comer. Ya identificándola, vas a poder autogestionar mejor esa emoción desde aquello que a ti te haga sentido que puede ser: hacer una pausa, prender un palito santo, vela, incienso o infusor de aromas, colocar música, hacer respiraciones profundas…. Lo que a ti te haga sentido. Esto permitirá que vuelvas a tu centro y salgas del piloto automático en el cual estamos inmersos y que debemos aprender a autogestionarlo.

 

 

Por la Nutricionista Josefina Díaz