Lo más importante para poder controlar la ansiedad es comer sano, si te da más hambre de lo habitual, no te preocupes aumenta tus porciones, pero asegúrate que tu alimentación siempre sea de buena calidad, esto implica que los alimentos que ingieras sean de origen más natural, con pocos ingredientes, idealmente todo casero y nada procesado (alimentos procesados: alimentos que requieren de un alto proceso de elaboración con adición de exceso de aditivos y conservantes químicos que al final impactan en la salud corporal generando inflamación). Teniendo una alimentación con las características recién mencionadas, te aseguras de estar manteniendo un buen estado de nutrición, por lo tanto tu cuerpo estará “satisfecho” y evitará esa búsqueda constante de estar pidiendo más y más alimentos.
Lo segundo es reducir la cantidad de carbohidratos/hidratos de carbono al día y los que dejemos siempre deben ser integrales. Este aspecto es sumamente importante ya que nos va a dar el impulso para cortar el círculo vicioso que alimenta la ansiedad. Te lo explico: uno cuando come cereales blancos o de alto índice glicémico (carbohidratos blancos) como los son los panes blancos, fideos blancos, arroz blanco, puré de papas, azúcares, dulces, chocolates, etc. la velocidad de absorción de la glucosa en sangre es muy rápida, va a subir la glucosa en sangre abruptamente, ya que no hay ningún contenido de fibra que impida su rápida digestión y por ende absorción en sangre. Esto hace un efecto espejo. que quiere decir? que todo lo que sube tiene que bajar. Es decir si sumamos + 10 con un pan blanco, al rato producto de la acción de la insulina, bajaremos a -10. Ese estado a glucosa en sangre muy baja es muy incómodo para el cuerpo por lo que comienza la llamada de alarma que te incita a NECESITAR comer algo luego de aproximadamente 1 o 2 horas después de comer, y la verdad es que en este momento nunca se nos antoja un trozo de palta o unos frutos secos…. NO la fijación está puesta en el azúcar, ya que es eso lo que necesitamos restablecer en la sangre, el azúcar – la glucosa. Cómo evitarlo? comiendo cereales integrales. Ya que se digieren mucho más lento, producto del contenido de fibra, y por ende la absorción de la glucosa de ese alimento será más lenta, su impacto, su curva en la sangre será mucho menor, donde nuestra glucosa sólo +2 o +3 y por lo tanto su efecto espejo será sólo -2 o -3, un estado normal de glucosa en sangre donde no nos llegará esa sensación de NECESITAR comer algo.
Ves? no eras tú, era tu alimentación.
Establece tiempos de comida, organizarlos y abastécete. Improvisar con hambre nunca ha sido una buena idea.
Y lo último muy importante es lanzarte a cambiar ese mal hábito, uno se resiste a los cambios hasta que te lanzas a intentarlo, una vez que lo logras notas que si, la verdad, no fue tan difícil y luego lo intentas una segunda vez, ya la tercera, cuarta y quinta vez el asunto empieza a fluir, el cerebro ya no es tan resistente a mantener el antiguo hábito porque ya ha practicado uno nuevo.
Práctica estos 3 factores y le iremos diciendo adiós a la ansiedad, suma estas herramientas a tu estrategia de alimentación y bienestar diario y pronto verás que ahora sí la ansiedad será perfectamente bien manejada y sólo parte del pasado.
Mucha suerte! y a comer rico y sano!

 

Por la Nutricionista Macarena de las Peñas