En tiempos de mucho estrés laboral y de correr todo el día, se hace casi imposible desayunar, pensando que es la comida menos importante y que finalmente será más fácil de sobrellevar durante la tarde.

Sin embargo muchos estudios demuestran que dejar de hacerlo, a largo plazo, puede conducir a un aumento de peso aunque sintamos que estamos comiendo menos.

El desayuno es considerado una de las comidas principales del día, en donde si tenemos un buen aporte de nutrientes y calorías, podremos sobrellevar de mejor manera un largo día de actividad y trabajo.

Esto también, puede ser un factor en contra de deportistas, ya que muchas veces sienten que no entrenan lo suficiente o que su rendimiento deportivo no es adecuado (aunque este sea durante la tarde) ya que sienten miedo de sobrecargar su estómago o desayunar algo equivocado.

En tiempos de cuarentena podemos aprovechar de sentarnos a la mesa e ingerir el desayuno que sea más adecuado para ti, según tu plan y requerimientos. Esta ingesta ayudará a llegar con más calma al almuerzo, y sobre todo a la cena, que es el momento en donde existen la mayor parte de los picoteos. Consumir algún snack extra algún día de la semana no afectará tu composición corporal, pero sostenido en el tiempo o a diario si podría hacerlo.

Una buena manera de armar tu desayuno, es eligiendo alimentos de 3 columnas de opciones, ej: porción de lácteos (animales o vegetales) + porción de cereal o fruta (idealmente integrales y sin azúcar) + porción proteica (huevos, jamón, tofu o alguna pasta de legumbres). Esta combinación permitirá dar saciedad, energía, aporte correcto de nutrientes para ese horario y mejor rendimiento a lo largo del día.

Lo más importante siempre será respetar las porciones y tipos de alimentos que tu nutricionista escogió para ti, en base a hábitos, nivel de actividad física y objetivos.

 

 

Por la Nutricionista Francisca Bustamante