Existen muchas teorías y creencias sobre el efecto de los alimentos sobre el acné. Mucha gente cree que son los chocolates, los frutos secos o las frituras los responsables de esta alteración, pero NO es así.

Primero, hay que saber que el acné es una alteración dermatológica muy común, especialmente entre los adolescentes, donde mas de un 90% lo presenta. Las lesiones o ¨espinillas¨ inician con una obstrucción en los ductos sebáceo-foliculares, debido a una alteración en la multiplicación de sus células. Esto causa una acumulación de material sebáceo, originándose lesiones inflamatorias. El tamaño de la glándula y la producción de sebo se relacionan directamente con los niveles de andrógenos, que se encuentran elevados durante la adolescencia. La bacteria P. Acnes, que forma parte de la flora cutánea también contribuye y aumenta la inflamación una vez que se crea la lesión.

¿Cómo influye la dieta?

Los verdaderos responsables son los alimentos con un alto contenido de azúcar y carbohidratos simples, especialmente los procesados. Estos alimentos tienen un alto ¨Índice glicémico¨. Esto quiere decir que elevan rápidamente los niveles de glucosa o azúcar en la sangre y en respuesta aumenta la insulina, que a su vez eleva los niveles de andrógeno, responsable de crear los factores que desencadenan el ACNÉ.

Diversos estudios concluyen que una mejora en la sensibilidad a la insulina, ya sea por una mejora en la calidad de la dieta o por una pérdida de peso, podría reducir los factores desencadenantes del acné.

Otros estudios han analizado la influencia de la leche y el chocolate sobre el acné, aunque algunos de ellos afirman que existe una relación, los resultados no son concluyentes y hacen falta nuevos estudios para poder probarlo.

Finalmente, se ha visto un efecto positivo por parte de las vitaminas A y D en la prevención del ACNÉ. Estas controlan la multiplicación y diferenciación de las células de los folículos, impidiendo su obstrucción; reducen la producción sebácea y participan en la inmunomodulación. Por eso es muy importante prevenir su déficit.

En conclusión, siempre es mejor elegir alimentos naturales, bajos en carbohidratos simples y altos en fibra!.

 

 

Por la Nutricionista María Paz Aspillaga