Actualmente existe mucha promoción sobre la ingesta de suplementos de proteínas y su beneficio en el ejercicio y la composición corporal. Hay muchas marcas en el mercado y todas prometen ser muy beneficiosas, pero realmente es así?

 

Entendamos lo siguiente:

Las proteínas como suplemento, como bien dice su nombre, sirven para satisfacer las necesidades de proteínas que no son capaces de ser cubiertas con la dieta, ya sea por tener un requerimiento muy alto de proteínas diarias por realizar actividad física de alta intensidad o bien por no consumir la totalidad de las porciones de cárneos, legumbres o huevo (dietas vegetarianas, veganas, baja ingesta por tiempo, etc).

Si ocurre esta necesidad es cuando las proteínas en polvo son una muy buena opción, ya que generalmente aportan >20 gr de proteínas por porción, ayudando a completar tus requerimientos diarios fácilmente a través de batidos simples de preparar.

Existen proteínas de origen vegetal y animal. A través del tiempo de ha evidenciado que las de suero de leche (Whey Protein) son las que poseen un mayor efecto sobre la síntesis muscular, al tener naturalmente mayor cantidad de Leucina en su composición, aminoácido que potencia este proceso.

 

Cómo podemos elegir una buena proteína?

Algunos tips:

  • Que tengan pocos ingredientes:

No deberían tener más de 4 ingredientes en su composición, de esta manera podremos discriminar las que tienen muchos aditivos que no son necesarios en su estructura y finalidad.

  • Que declaren la cantidad de Leucina en su etiquetado o en la portada del envase:

Debe decir cuántos gramos por porción aporta por scoop, ya que sin este dato difícilmente podremos saber si realmente la cantidad de Leucina valdrá la pena para la síntesis muscular.

  • Evaluar nuestros objetivos y nivel de actividad física

Que es lo que quiero lograr a través de esto? Estoy realizando el nivel de actividad física suficiente como para suplementarme? Me estoy asesorando correctamente? Son algunas preguntas que debemos hacernos antes de decidir comprar alguna ayuda ergogénica, considerando que la publicidad y moda a veces conducen a necesidades falsas.

  • Asesorarse por un profesional

De esta manera podremos calcular nuestros requerimientos nutricionales, ver si efectivamente con la dieta podemos cubrir este aporte proteico y no gastar dinero en vano en suplementos que no necesitamos.

 

 

Por la Nutricionista Francisca Bustamante