Hoy en día ir solemos ir por los pasillos del supermercado buscando la nueva mezcla mágica que prometa sin calorías llevarnos a tener la máxima experiencia gastronómica… Pero ¿serán realmente buenos para la salud?

¿Que pasa con los endulzantes? Que hoy parecer ser parte de los ingredientes de planta para la fabricación de cualquier producto sin logos. ¿Son realmente seguros para la salud?

Hoy en día se conoce que los endulzantes no calóricos tienden a generar una percepción de compensación inconsciente; en donde en vez de comerme 1 producto normal, es más lógico y soy más libre de comerme 3 light por las calorías de 1.

Pero ojo! Consumiendo estos edulcorantes la tolerancia al dulzor aumenta, se corre el umbral, si antes necesitaba 5 gotitas para endulzar mi café, hoy ya son 15. Y lo mismo cuando tenemos un antojo de algo dulce, ya no necesito 1 pedazo de chocolate, necesito toda la barra. El cuerpo se acostumbra a lo que le damos. Este patrón se ve reflejado en que un mayor consumo de edulcorantes se asocia con una mayor probabilidad de desarrollar diabetes…ups!

¿Y como pasa esto? Si no son azúcar?; No , no lo son, pero al parecer según algunos estudios se comporta como tal. Ya que el consumo de endulzantes no pasa desapercibido en el organismo, órganos como el páncreas se estimularían con el DULZOR mismo, no con los azucares como se creía anteriormente, por lo que hay una serie de reacciones ocurriendo de todas formas cuando consumimos edulcorantes. No son magia, son ingredientes no nutritivos solamente.

Finalmente investigaciones muestran que el uso de los endulzantes estaría generando una disrupción en nuestra microbiota intestinal, que son las bacterias que habitan en nuestro intestino y que prácticamente dirigen nuestra salud, porque regulan nuestro metabolismo, hormonas, inmunidad, humor y tantos aspectos claves en la salud… por lo que el uso de endulzantes estaría afectando una parte clave que hoy en día se considera como nuestro “segundo cerebro”, la microbiota.

La recomendación una vez más es volver a lo natural, asociarnos con los buenos hábitos, darse un gustito consciente con azúcar de vez en cuando nunca mató a nadie, pero las compensaciones y excesos en cualquier de sus formas hoy si lo hace.

 

 

Por la Nutricionista Teresita Gormaz