Comienzan los días fríos y con ello vemos cómo aumentan los casos de enfermedades respiratorias. Este aumento se debe a distintos factores, y uno de los principales es cuando entra aire frío a las vías respiratorias nuestras defensas empiezan a funcionar menos. Si a esto le sumamos que nos reunimos en espacios cerrados, poco ventilados y a veces con calefactores prendidos, tenemos una alta probabilidad de contagio.

¿Qué rol cumple la alimentación en esto? Además de evitar cambios bruscos de temperatura y reunirnos en lugares mal ventilados, existe un punto muy importante: mediante ciertos alimentos podemos reforzar el sistema inmune:

 

1. Consume frutas con alto contenido de vitamina C: Por las bajas temperaturas durante el invierno solemos disminuir el consumo de frutas: grave error!. Sin embargo, la naranja, limón, kiwi y frutilla son algunos de los alimentos ricos en vitamina C, que si consumimos con regularidad nos puede ayudar a mejorar nuestras defensas.

2. Incorpora el Ajo a tus preparaciones: Contiene alicina -el principio activo del ajo- que tiene propiedades bactericidas que ayudan a nuestro sistema inmune. Lo importante es utilizarlo de manera cruda, por ejemplo hacer una pasta de ajo y aceite de oliva que puedes guardar en el refrigerador por hasta 1 semana.

También puedes incluirlo picado pequeñito en las ensaladas.Prueben una de lechuga + pimientos + ajo + cebolla + jugo de limón y aliños que quieran. Queda increíble!

3. Cebolla con todo: Tiene grandes propiedades antioxidantes, antimucolíticas y expectorantes, por lo que es perfecta para agregar a guisos y distintas preparaciones.

4. Prepara legumbres: Las preparaciones calientes sin duda son las preferidas durante el invierno, pero ¡Las legumbres son mucho más que eso! Nos aportan gran cantidad de fibra, proteínas de origen vegetal y Zinc, uno de los minerales más importantes para el adecuado funcionamiento del sistema inmunológico, encargado de nuestras defensas.

5. Consume probióticos: los probióticos son microorganismos vivos, usualmente bacterias de distintas cepas. Cada una tiene una función especial, siendo una de los principales la estimulación de las defensas del organismo. Puede ser directamente en alimentos fermentados o como cápsulas.

6. Dormir bien: si bien esto no es un alimento, sí es una recomendación muy importante. ¿Sabías que si duermes poco alteras las hormonas de tu cuerpo generando más cortisol? El cortisol  es la hormona del estrés que baja nuestras defensas.

Recuerda siempre seguir estos consejos durante todo el año, así estarás preparado para el invierno.

 

Por la Nutricionista Camila Vergara